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ESTOY BIEN

Querido Nano, mi querido Nano, perdona que interrumpa tus sueños y me cuele en ellos, pero estoy feliz, tan feliz, que no pude esperar para contarte lo que estoy viviendo. Estoy bien, muy bien.

   Tú, mejor que nadie, has podido comprender lo que significaron esos últimos días en la Residencia ante el flagelo de aquella pandemia de COVID 19. Tú pudiste intuir vivamente lo que significó la soledad y el abandono al que fuimos sometidos por esas indolentes almas que solo veían el negocio y el beneficio que da la vejez. Tú siempre intuiste que yo no estaba a gusto encerrado en esa prisión de lujo, mucho menos desde que tu abuela Amparo me dejó solo frente aquella soledad. Te digo, mi querido nano, te adelanto, que tu abuela está radiante, como nunca. Jamás pensé, mientras estuve encarnado en esa última vida, que el cielo sería como lo estoy viendo y que los infiernos, tal y como me los enseñaron de niño, no existen. Cuánto me marcó aquellas pesadillas humanas que manaban, supuestamente, de seres que decían enseñarte el camino hacia Dios.

Siempre me negué a creer en la existencia de infiernos más allá de los que el hombre es capaz de construir. Dios, mi querido Nano, está en todo, es todo. El infierno no es más que el olvido y el alejamiento de esa divinidad que somos cuando encarnamos para ir experimentando nuestra propia conciencia. Dime si podía esperar a contarte esto. Nada más que me dijeron que no había problemas, me colé en ese tu sueño que te estaba llevando a esquiar con tu nueva novia. Sí, me fui sin conocerla en esa vida, pero la conozco muy bien. Fui su hijo en otra vida, hace muchos siglos. Es un maravilloso Ser y os ayudaréis mucho en esta nueva experiencia humana, en estos albores del siglo XXI y en ese pedacito de tierra llamada España. Sabes, desde esta dimensión, lo primero que sentí fue el desapego a todo lo material y a todo lo que implicará un sentido de pertenencia. Solo vibras, como no podrás imaginarte humanamente, en un amor sin ataduras. Solo vibras experimentando amor en todo lo que haces y si recuerdas los errores de las encarnaciones, solo sientes la necesidad imperiosa de poder rectificarlos en otra nueva vida, en otras experiencias de ser, y te pones a trabajar en ello planificando otra nueva experiencia.

ESTOY FELIZ AQUÍ, PERO VUELVO A TU LADO

   Sí, estoy feliz aquí, Nano, pero dejé muchas cosas pendientes en esa última encarnación en la Tierra. Fue una época muy complicada, no solo para mi existencia, sino para todas las almas que nacimos bajo el signo del siglo XX en tan bello planeta. Por cierto, aquí no la conocen como Tierra, sino como la casa azul del Padre. Ese siglo fue el comienzo de los dolores. Sí, Nano, el comienzo. Me está permitido decírtelo. Sí, aquí se cuidan mucho de todo lo que se puede decir o no, pero no como entre los hombres, que la censura tiene un aire de dominio, sino para no herir y no interferir en la trayectoria de cada quien. Vamos a la tierra a vivir experiencias de ser que nos hagan crecer y enriquecer a la misma conciencia, pero esto es otra letra para otra carta. Te decía, Nano, que los dolores están comenzando para la especie humana, pero son dolores de parto. Al final, traerá alegrías y risas a las almas hermanas que habitarán los nuevos tiempos. Yo voy a regresar dentro de muy poco, a tiempo para ser partícipe de los nuevos tiempos tras esos períodos, inevitables, de cambios drásticos. Soy uno de los muchos a los que se nos ha permitido regresar a pesar de que la nueva tierra ya no dará más a luz hijos de las tinieblas ¿Te suena extraño lo que te estoy diciendo? Jajajajajaj Imagino la cara que estarás poniendo, más cuando me recordarás huraño y siempre despotricando contra todo lo que tuviese aroma a espíritus y altares. Ya ves, si me han permitido regresar es porque mis “cosas pendientes” no son imposibles de solucionar en los nuevos tiempos por venir.

Nos dejaron solos

   Lo mejor es que no sabes con quien voy a regresar, quiénes van a ser mis padres. Sí, lo intuiste bien. Serás tú y Ana, tu novia de hoy en día, mi madre de hace siglos. Repito madre y tú serás, por vez primera, mi padre. Cuánto deseo que llegue ya ese día. Siempre fuiste mi ojito derecho. Nunca supe por qué. Ahora sé que vamos viviendo todo aquello que necesitamos ir reparando porque la libertad de Ser tiene ese precio, el tener que superar esos errores y fallos que cometemos en las vidas que vamos experimentando. Confundimos la libertad de Ser, de crear, con la libertad de hacer y en ese trance vamos cayendo en daños hacia los demás y hacia uno mismo. No todo está permitido. Las conciencias no son creadas para hacer daño, sino para crear y vivir realidades. Lo maravilloso es que somos nosotros mismos, nuestra propia conciencia, los que hacemos los guiones de cada una de nuestras vidas y sí, también, los que elegimos con cuales otras conciencias queremos vivir y aprender en esa vida ¿Te sorprende? Imagina a tu abuelo entrando por ese túnel de luz que me llevó a este paraíso.

ESTOY BIEN AQUÍ, PERO DEBO AYUDAR A CONSTRUIR EL NUEVO MUNDO

   Me empeñé en que estudiarás ciencias porqué, te decía, las letras estaban envejecidas, en desuso, y solo servían para dividir más y más a los hombres. La palabra hizo al hombre y el poder de la palabra lo estaba condenando a su extinción. No iba muy errado mi querido Nano. Los tiempos que viviremos serán, como te escribí líneas atrás, casi insufribles. Muchas almas están condenadas a partir a otros infiernos humanos, pero lejos de la Casa Azul. Siempre pensé que, tarde o temprano, el auge de la ciencia terminaría con el egoísmo humano, pero estaba equivocado. La sed de poder y el egoísmo no tienen fondo en algunas almas y siempre había nuevas palabras para crear falsas esperanzas.

Estoy bien. Cuídate mucho y no se dejen esclavizar

Además, son estas almas las que, por líneas generales, han gobernado el mundo humano hasta hoy en día.  El mundo, esta última humanidad, nació condenada desde casi su mismo nacimiento. Pero esta historia te la contaré cuando yo cumpla mis quince años de vida a vuestro lado. A esa edad, ya todo el dolor del parto por venir será un recuerdo en los nuevos tiempos y estaré cursando mi primer nivel de Historia Humana. Sí, he decidido entregarme al estudio de la Historia. Muy grande será el sufrimiento que los hombres se ocasionarán entre sí, nación contra nación, padres contra hijos, mujeres contra hombres, pero más grande será lo que los ojos humanos sobrevivientes verán llegar de los cielos. Lo veremos. Este guion lo escribimos entre todos los que habitaremos la nueva morada azul. Hoy sé que no fue fácil, pero ya ves, para el amor no hay nada imposible. Nos veremos en un par de años. Aún estás conociendo a Ana y tenéis que disfrutar un poco de vuestro encuentro antes que yo llegue a darles la bienvenida al mundo del mañana.