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EL ARTE DE ENVEJECER FELIZ

Edades encontradas
Qué edad es la correcta para jubilarse y disfrutad de la nueva etapa de la vida

   Envejecer feliz no es algo que ni siquiera se planteen los jóvenes menores de 40 años y, si me apuran un poco, tampoco los que sobrepasan esta edad y aún no han llegado a esa edad en la que la sociedad te desecha para tu bien, dicen, para tu descanso y deciden que has de jubilarte. Por cierto, y al respecto, qué edad es la ideal, la correcta, para disfrutar con vitalidad y plenitud los años dedicados al conjunto social. Es una gran hipocresía social, heredados de sistemas ajenos a la felicidad humana y solo centrados en el beneficio económico de una pequeña parte de la población, el plantear si quiera alargar la edad de jubilación para seguir alimentando a una economía que ve la vejez desatendida como un problema más familiar que social y al hombre mismo como una mera mercancía más de un sistema productivo egoísta. Hipocresía pura y dura que solo puede manifestar, una vez más, la impersonalidad y deshumanización de un sistema económico y político que ha olvidado la esencia del hombre, su Ser.

La vejez no se vende
La vejez no es un valor en bolsa

 

 

 

 

 

EL ARTE DE ENVEJECER FELIZ SIN MIRAR ATRÁS

   Suelen decir que todo pasado fue mejor. Es una mentira y un método de control. Es una mentira porque solo el presente es el tiempo real de la existencia.

La felicidad se vive en el presente
El tiempo de la felicidad solo se conjuga en presente

No importa cuán desgraciada pudo haber sido y sea la vida de alguien, siempre se puede cambiar el ahora, el presente. Siempre se puede, digan lo que digan. Si eres de esos abuelos que han llegado a este período de la vida habiendo trabajado como un loco y a destajo para alimentar a tus hijos, a tu familia, y has vivido inmerso en un tipo de sociedad completamente deshumanizada, solo preocupada por el interés y beneficio económico de una minoría, y no encuentras la forma de encajar con los nuevos tiempos de jubilado, solo tienes que saber que sí puedes encontrar la felicidad en tu tiempo presente. No hace falta refugiarse en las zonas de confort de un pasado que, por sí mismo, y en muchos casos, solo fueron espejismos en el desierto de la deshumanización de la sociedad. Sí, la familia, los seres queridos, son el natural refugio de los malestares, pero no podemos olvidar que en las sociedades enfermas, nadie está inmune a la indiferencia y nuestros jóvenes están viviendo en tiempo presente lo que para los abuelos es agua pasada. Sin embargo, romper la inercia para alcanzar la felicidad en la vejez es posible con poco esfuerzo, pero con mucha tenacidad.

Confusiones interesadas
Algunos confunde GOLD (oro) con GOD (DIOS)

Se necesita poco esfuerzo porque solo depende de ti y sí necesitas mucha tenacidad porque has de romper la inercia que te hace pensar que todo tiempo pasado fue mejor o, peor aún, creyendo que el tiempo ya no te pertenece. Mientras tengas vida, tuyo es el tiempo.

FORMAS DE ENVEJECER FELIZ EN LOS TIEMPOS DE INTERNET

   Aún para los que todavía queda lejos la edad de la jubilación, puede parecernos el mundo de internet como un cuento de fantasía, como algo que disfrutamos sin comprender el alcance real de lo que significa ese instrumento tecnológico. Sí, los más jóvenes, inmersos en la red desde que han nacido, ven el mundo de otra manera. Quizás las nuevas tecnologías puedan servir para algo más que rentabilizarlas económicamente a través de mil y un plataformas nacidas y diseñadas, en tantos casos, para fomentar el olvido y el sin sentido desordenado de los tiempos presentes.

El futuro está en la red
La red es el camino hacia el futuro lleno de presentes

Las nuevas tecnologías no solo han venido para enriquecer más un sistema económico obsoleto e inhumano, sino, quizá también, para trascenderlo y los más ancianos, digan lo que digan, tiene la ventaja, la enorme ventaja, de haber vivido en un mundo donde las comunicaciones no solo eran lentas y tediosas, sino muy tergiversadas. Muchos de ellos recién en su senectud han comenzado a ver el mundo de engaños en los que nacieron y vivieron. Muchos de ellos desean encontrar su verdad y no la  verdad que les impusieron a sangre y fuego. La felicidad en los tiempos de internet está dejando de ser una cuestión ajena al individuo, como gustaba fomentar pasados recientes y que ponían el pódium de la felicidad en cualquier ideología de masas gregarias que se hacía pasar por humana.

Tú puedes encontrar tu lugar
El reto es vencer las creencias fallidas

Hoy, los abuelos, como la mayoría de los mortales, incluidos los milenials, aún sin saber cómo funciona la red, pueden buscar la felicidad en la misma búsqueda de sí mismos. En ningún tiempo pasado la felicidad estuvo tan visible y tan a la mano como en estos tiempos de gigas y viajes virtuales. Sin embargo, se sigue fomentando que la felicidad es algo fuera del individuo, que hay que perseguir para, a crédito o al contado, comprarla.

ENVEJECER FELIZ SIN TARJETAS DE CRÉDITO

   La felicidad es el estado natural del Ser. Envejecer feliz no es una cuestión de tener, de posesiones, ni si quiera carnales en nombre del amor, sino de reencontrase a sí mismo tras tantas cortinas de humo que la civilización económica siembra en cada neonato que llega a este mundo.

Eres muchos más de lo que puedas alcanzar a tener
Tu Ser no sabe de tu tener

El Ser humano nace emocionalmente herido por llegar a un mundo, a una sociedad, y ninguna se salva hasta los presentes, ajena al sentido del Ser. La tradición, la malsana tradición, transmitida de padres a hijos, de generación a generación, no ha podido frenar la inercia que representa el ver el mundo, las relaciones humanas, en base al conflicto e intereses encontrados, cada cual defendiendo su realidad bajo el prisma de sus creencias, la mayor parte fallidas y solo destinadas a seguir separando a unos hombres de otros. Sin embargo, estos tiempos de internautas, incluidos nuestros abuelos, pueden representar esa fuerza nunca antes vista que permita no solo frenar esa inercia malsana, sino de cambiar realmente el rumbo de nuestras sociedades. No se trata de envejecer feliz con una tarjeta de crédito sin límites, sino de encontrar la felicidad dentro de uno mismo y poder transmitirla en cada acto de nuestras vidas. Un abuelo feliz contagia felicidad a su entorno y no se pueden imaginar el poder que tiene ver a nuestros abuelos felices a la hora de cambiar el mundo.

Su despertar es el despertar de la humanidad
Temen el despertar de los abuelos

No crean que es mentira la actitud generalizada de indiferencia hacia nuestros abuelos, aunque la maquillen de políticas sociales y humanas, y que solo persigue el fin de mantener a nuestros abuelos en el limbo de otros tiempos. No quieren, bajo ningún concepto, que nuestros abuelos despierten y transmitan su vida, su verdad. Muchos de los que hoy dirigen estas sociedades deshumanizadas saben que el día que los abuelos despierten, otro mundo virtual y real nacerá.

SECRETOS DE LA TERAPIA METAMÓRFICA EN LAS PERSONAS MAYORES

   La terapia metamórfica no es solo una forma más de poder ver la relación entre cuerpo, mente y espíritu, sino es una asignatura pendiente en estos tiempos de enfermedades sociales de todo tipo que terminan con la salud física y mental de muchas personas. Nadie debería extrañarse que el cuerpo reaccione a la mente y esta al entorno. Nadie debería extrañarse que el entorno sea manipulable y que, por esa característica, el hombre caiga en el gregarismo social.

Caballos desbocados
Hay situaciones que incitan al gregarismo

Somos incapaces de alzar la voz, ya no digamos de cambiar de dirección, cuando la mayoría se dirige hacia un punto concreto. Hoy en día plantear que hay intereses económicos creados para mantener  un sistema productivo de fármacos de todo tipo, que solo pretende más que curar, crear adicciones de todo tipo, sería una herejía pseudocientífica, pero la realidad que va más allá de la propaganda del beneficio a cualquier costo, es que las terapias que intentan armonizar cuerpo y mente de una manera no violenta, de una forma natural, escuchando a nuestro cuerpo y a nuestra emociones, está en auge por más que les pese a muchos imperios de los fármacos y por más que les pese a quienes, por ignorancia o por complicidad, siguen creyendo en una medicina que usa y abusa de la tradición.

QUÉ ES LA TERAPIA METAMÓRFICA Y QUIÉN LA DEBERÍA USAR

 No sería ni exagerado ni descabellado decir que la terapia metamórfica debería ser de obligado estudio desde la más tierna infancia. En un modelo social donde el ser humano fuese centro del entramado social, y no de intereses de todo tipo que solo persiguen el dominio de unos sobre otros como hoy la tradición impone, en otro modelo, digo, los infantes humanos deberían aprender, teórica y prácticamente, esa vinculación entre mente, cuerpo y espíritu.

desbloqueos en los pies
Desbloqueando el cuerpo denso

   La terapia metamórfica tiene el objetivo de remover los bloqueos emocionales, mentales y espirituales que se instalan en el cuerpo apoderándose de él y obstaculizando el desarrollo armónico de esa unidad de cuerpo mente y espíritu que somos.  Obstáculos que a la postre terminan con mil y una enfermedades de todo tipo. Quizá para curar una depresión venga bien un buen abrazo, un buen masaje y hablar mucho con quien debemos hablar y no atiborrarse de pastillas que solo aleja más al deprimido de la realidad que lo circunda.

masajes en la cabeza
Aliviando y removiendo el cuerpo mental

La terapia metamórfica se ejecuta en forma de masajes sobre las tres áreas del cuerpo, pies, manos y cabeza. Los pies corresponden al cuerpo denso (físico-material y vital energético). Las manos corresponden al cuerpo emocional (donde se remueven bloqueos emocionales). La cabeza corresponde al cuerpo mental (mente inferior o concreta, pensamientos, ideas, mente superior, intuición, más cerca del espíritu o alma).

   La terapia metamórfica tiene como base algo tan simple que pasó desapercibido para los amantes de la ciencia médica tradicional, o eso se quiso imponer, de que todo está interconectado. Que el cuerpo, la mente y el espíritu no solo no van por libre, sino que es imposible que vayan por libre y que lo que pase a uno, influye en los otros.

Toda célula es afectada por las emociones
Tus bloqueos emocionales, espirituales, influyen en cada célula de tu cuerpo

También esconde la terapia metamórfica un secreto solo destinado a mentes libres, a saber, que el cuerpo y la mente pueden renacer a cada instante, que nadie está condenado al sufrimiento eterno. Pero esto es otro cantar.

LA TERAPIA METAMÓRFICA EN LAS  PERSONAS MAYORES

   La excelente persona y excelente terapeuta metamórfica, Marina Celaya, tiene el don en sus manos. Como suele decirse, sin caer en espejismos lingüísticos, si las personas supieran el poder que tienen  las manos, las usarían mucho más para su propia salud y no tanto para incitar al odio y la maldad. Las personas mayores tienen una desventaja con respecto a los jóvenes a la hora de acumular experiencias, tiene mayor número de horas vividas en estas sociedades enfermas de las que emergen un sinfín de enfermedades de todo tipo. Si bien la solución al mal social, a las enfermedades sociales, que se rastrea en mil síntomas, pude estar en otras esferas, lo cierto es que las personas mayores pueden equilibrar su nueva etapa con la terapia metamórfica.

Buscar el equilibrio emocional, espiritual y corporal es pilar en la Terapia Metamórfica

Sí, equilibrar. Una de los peores desequilibrios que emergen en la tercera y cuarta edad tiene que ver con los estados emocionales alterados a los que llegaron por una vida gregaria, con todo tipo de traumas causados por creencias que tenían que comer y digerir, les gustase o no. No es broma, llegar a mayor en estas sociedades enfermas, ni es fácil ni garantiza una vejez en paz consigo mismo y su entorno. Más que consejos sacados de una tradición que solo aspira a que el virus del mal se siga esparciendo de una generación a otra  o de mil píldoras para alcanzar una falsa felicidad, deberían nuestros mayores acercarse a terapias alternativas, como la Terapia Metamórfica. Si los tildan de locos, no importa. Si su locura les lleva a una felicidad no basada en pociones químicas, sino en suaves masajes, qué importa que los llamen locos.

Luchando contra la enfermedad social

SOLEDAD EN LAS PERSONAS MAYORES, ENFERMEDAD SOCIAL

   En las personas mayores existe un mal, la soledad, que no solo marca su cuerpo y su mente, sino que engendra una enfermedad social y dice demasiado de la inhumanidad de las sociedades mismas.

La soledad enferma
Un efecto de la soledad

La soledad cuando es buscada para satisfacer ciertas necesidades del espíritu, de la mente o del cuerpo mismo, es atractiva y alabada, pero cuando es producto de las miserias de los distintos modelos sociales que olvidan que el núcleo de su razón de ser es el individuo mismo, su desarrollo como ser y no lo que el individuo pueda poseer, entonces se convierte en un obstáculo a vencer para que esa enfermedad social no se propague de generación a generación.

Entre soledades
Un paseo solitario no deseado

Sí, la soledad en las personas mayores no solo les daña a ellos como individuos, sino al conjunto social como especie y más cuando tratamos a nuestros mayores como si fueran no una fuente de sabiduría, sino un incordio, como gente que hay que soportar más que amar, respetar y cuidar. Obviamente no se puede, como en nada humano, generalizar, pero las excepciones a esta regla soterrada en el comportamiento social humano son, valga la redundancia, excepcionales.

   Esta enfermedad social que causa la soledad de nuestros mayores no se cura con parches ideológicos, ni con políticas sociales que buscan votos como si los abuelos fueran mercancías de un bazar turco, como si una ley escrita, una ordenanza, un edicto pudiera cambiar el mal engendrado por arte de magia. Esta enfermedad solo se cura, solo se puede curar, con amor y perdón. Es muy fácil de cambiar el rumbo de nuestras sociedades egoístas, egocéntricas y deshumanizadas si fuéramos capaces de ver el mal que estamos ocasionándonos a nosotros mismos y como reflejo de ello las personas mayores son el botón de muestra.

POR QUÉ Y CÓMO SURGE LA ENFERMEDAD SOCIAL QUE NUESTROS MAYORES SUFREN

   Pueden encontrarse  mil factores, mil causas añadidas que desencadenen ese mal que invade la mente y el cuerpo de nuestros abuelos, la soledad. Si la he tildado de enfermedad social es, entre otros motivos, porque su origen surge de la interacción del grupo social con su medio ambiente y con los otros grupos sociales. Esa interacción, perdida en los orígenes de nuestra última civilización, está preñada de miedo, de desconfianza. El paraíso natural  solo vive en las mentes de civilizaciones posteriores, que, buscando cómo superar esos miedos, elaboraron no solo un espacio idílico, un paraíso, sino un súper hombre capaz de enfrentarse a los miedos luchando y destruyendo a sus enemigos. Ya sabemos cómo termina esa historia de imponer paraísos fuera de nosotros mismos e intentar imponerlos a los demás, son los pilares de infiernos de todo tipo.

La soledad, cuando es impuesta, es una enfermedad social

   Suele entenderse que una enfermedad social es algo que le ocurre al individuo, sea una adicción como la drogadicción, alcoholismo, etc., y que afecta a la sociedad. Sin embargo, desde aquí se postula que es la sociedad la que está enferma, por eso lo de la enfermedad social, y que afecta al individuo y le genera todo tipo de malestar, entre ellos, la soledad. Una sociedad enferma de miedo, desconfianza, ignorancia (que nada tiene que ver con cultura académica), desemboca en una sociedad desequilibrada cuyos últimos factores, los individuos, sufren de lo mismo.

La soledad frente al cerebro
La duda, los miedos, nutren la soledad

Como dije anteriormente el miedo, la desconfianza, pueden ser los elementos que más definen a una sociedad enferma, contagiando a los hombres de sus características. Cuando con nuestra actitud, consciente o inconscientemente,  condenamos a otro ser humano a la soledad no estamos solo causando un mal en los otros, sino que estamos sembrando ese mal en nosotros mismos.

CÓMO SUPERAR ESA ENFERMEDAD SOCIAL QUE ES LA SOLEDAD EN ESTOS TIEMPOS DE CRISIS

   Lo dije anteriormente, solo el amor y el perdón pueden curar, no solo paliar, la soledad como enfermedad social. Puede parecer que entre la teoría y los hechos hay mucho trecho, pero quienes así piensan es porque sus pensamientos están saciados de mil creencias fallidas que aún no han superado. El amor no solo es la fuerza primigenia del universo, que podemos dar de una manera natural, pues somos parte del universo y no entes apartados surgidos de una danza cósmica. Amar es nuestro estado natural. La soledad es fruto del olvido.

Cerca a la soledad
Ayudemos a nuestros mayores a romper la cerca de la soledad

Olvidar lo que somos, que formamos parte de un Todo intencional y bondadoso, y no meras marionetas de los caprichos del azar. Amar es dedicar tu tiempo a otros seres que necesitan ser escuchados o simplemente acompañados. El tiempo, en las sociedades modernas, se exige que sea dado en su gran parte al sector productivo, al sector económico y se olvida que de esa forma solo estamos beneficiando a unos pocos en detrimento de la gran mayoría. Estamos sacrificando al ser humano que somos en detrimento de unos egos que se han separado de su esencia y que solo buscan su propio beneficio a cualquier precio.

   Superar esa enfermedad social que es la soledad, en especial la soledad de las personas mayores, es volver a encontrarse con la esencia que somos, seres humanos que vienen a experimentar la vida con sus seres queridos y no solo a mantener modelos socio-económicos que exigen la esclavitud al consumismo desmedido o a para llenar los graneros de seres inescrupulosos.

El amor es un antídoto contra la enfermedad social que representa la soledad

Una sociedad enferma por causa de individuos que imponen una visión tergiversada de la naturaleza humana y pretenden que los otros sigan la senda del matadero. Pero salir de esa inercia y rescatar a nuestros mayores de esa enfermedad social no solo es posible, sino necesario si queremos que los jóvenes de hoy tengan una vejez en compañía y acompañando a los más jóvenes de su tiempo. Sí, el juego es otra solución al mal de la soledad, pero esto es harina para otro post.

LA MEDITACIÓN EN LA TERCERA EDAD

LA TERCERA Y CUARTA EDAD FRENTE A LA ENFERMEDAD

   Suele darse por sentada que la vejez,  la entrada en la tercera y cuarta edad, es sinónimo de enfermedad. Nunca más lejos de la realidad del ser humano como un organismo que tiene más poder que el que le suele otorgar la medicina tradicional, que, hoy por hoy no podemos olvidar, está muy vinculada al imperio de las farmacéuticas. No se trata este post de entrar en conflicto con ese imperio, no vale la pena gastar energía en la lucha contra fantasmas, sino de buscar otras salidas menos costosas y que estén al alcance de toda persona mayor.

Siempre se puede meditar
No hay edad para comenzar

Hay muchos métodos para hacer frente a esos estados alterados del cuerpo que desembocan en enfermedades de todo tipo. Muchos de estos métodos la medicina tradicional los tilda de diversas  formas para desprestigiar sus logros, pero la realidad es que el miedo que tienen es a que den igual o mejores resultados que los que ellos ofertan. Pero esto es otro cantar. Hoy vamos a escribir de un método tan ancestral y tan eficiente como es la meditación.

LA MEDITACIÓN EN LA TERCERA Y CUARTA EDAD

Pueden preguntarse ¿Qué es meditar? Y encontrarán muchas respuestas a esta sencilla pregunta. Muchos dirán que meditar es relajarse, otros confundirán la meditación con ejercicios específicos, como pueden ser las  técnicas milenarias del majestuoso yoga, etc. Sin embargo, hoy vamos a hablar de la meditación como búsqueda. Sí. Qué pueden buscar las personas mayores de la tercera y cuarta edad que no hayan experimentado o experimentado muy poco a lo largo de su vida. Pues algo tan sencillo como es la paz. Meditar es alcanzar la paz, paz mental, paz en el espíritu y la paz llevará al equilibrio, no solo mental, sino corporal. Desde muy antiguo ya se sabía que una mente sana se asocia a un cuerpo sano. Antiguas tradiciones ya sabían del poder de la mente sobre el cuerpo Mens sāna in corpore sānō, mente sana en un cuerpo sano. Sin embargo, esta alocución no solo señala un efecto, sino un método. Para el poeta Juvenal, quien la acuñó en una de sus sátiras,  iba asociado a la oración. Sí, al orar buscamos la paz, el equilibrio.

Siempre hay un momento para meditar
Encuentra tu momento para meditar

Meditar, como una búsqueda de la paz a través de orar, está al alcance de todos, creyentes e increyentes. La oración nada tiene que ver con religiones, templos o guardianes de la fe. La oración que conlleva la meditación es la búsqueda de la paz que traspasa mil formas de pensar erróneamente. Orar, meditar, es buscar la forma de calmar a ese torbellino de pensamientos negativos que azotan la mente como caballo desbocado, incluidos todos aquellos que nos incitan a relacionar la vejez con enfermedad. Pensamientos negativos que nos han inculcado desde niños y hemos cargado con ellos desde siempre sin cuestionarnos si quiera el daño que nos podrían estar haciendo. En cierta forma, meditar es cambiar el sentido de nuestros pensamientos. Dejar atrás toda negatividad y volcarnos al mundo del pensamiento positivo. Algunos te dirán que ese pensamiento es una fábula, pero, si te cura el cuerpo y el alma ¿importa mucho que sea una fábula?

CÓMO LA TERCERA Y CUARTA EDAD PUEDEN MEDITAR

   Todo vale. Quien diga lo contrario, se está mintiendo a sí mismo e inducirá  a quien le escuche a errores. El único requisito para meditar, como tantas cosas en la vida, es la voluntad. Después hay mil maneras, mil tácticas, a través de la respiración, sentado, acostado, en una buena cama o en el piso, en silencio o hablando con Dios cada cual a su manera. Cada persona tiene su propia táctica para alcanzar ese estado de meditación que haga vibrar positivamente no solo su pensamiento, sino cada célula de su cuerpo. No importa si está en una residencia, vive solo o con su pareja o hijos, meditar es algo que solo le concierne a cada persona.

Medita orando
Orar es meditar

Es un trato entre su mente y su cuerpo por voluntad propia. Por eso es tan efectiva y potente. No se trata de encontrar algo más allá de la paz porque la paz es el camino y el fin. No dejes para mañana lo que puedes comenzar hoy mismo, ahora mismo. Obviamente hay espacios que se prestan más para meditar. No es lo mismo estar en nuestra habitación, con tranquilidad o en un parque en un día primaveral que estar en medio de un ruido insoportable o sentado en una cafetería en plena algarabía matinal, pero esto es secundario, puesto que si tienes la voluntad de hacerlo, conseguirás la forma de lograrlo. No depende de nadie, solo de ti.