Luchando contra la enfermedad social

SOLEDAD EN LAS PERSONAS MAYORES, ENFERMEDAD SOCIAL

   En las personas mayores existe un mal, la soledad, que no solo marca su cuerpo y su mente, sino que engendra una enfermedad social y dice demasiado de la inhumanidad de las sociedades mismas.

La soledad enferma
Un efecto de la soledad

La soledad cuando es buscada para satisfacer ciertas necesidades del espíritu, de la mente o del cuerpo mismo, es atractiva y alabada, pero cuando es producto de las miserias de los distintos modelos sociales que olvidan que el núcleo de su razón de ser es el individuo mismo, su desarrollo como ser y no lo que el individuo pueda poseer, entonces se convierte en un obstáculo a vencer para que esa enfermedad social no se propague de generación a generación.

Entre soledades
Un paseo solitario no deseado

Sí, la soledad en las personas mayores no solo les daña a ellos como individuos, sino al conjunto social como especie y más cuando tratamos a nuestros mayores como si fueran no una fuente de sabiduría, sino un incordio, como gente que hay que soportar más que amar, respetar y cuidar. Obviamente no se puede, como en nada humano, generalizar, pero las excepciones a esta regla soterrada en el comportamiento social humano son, valga la redundancia, excepcionales.

   Esta enfermedad social que causa la soledad de nuestros mayores no se cura con parches ideológicos, ni con políticas sociales que buscan votos como si los abuelos fueran mercancías de un bazar turco, como si una ley escrita, una ordenanza, un edicto pudiera cambiar el mal engendrado por arte de magia. Esta enfermedad solo se cura, solo se puede curar, con amor y perdón. Es muy fácil de cambiar el rumbo de nuestras sociedades egoístas, egocéntricas y deshumanizadas si fuéramos capaces de ver el mal que estamos ocasionándonos a nosotros mismos y como reflejo de ello las personas mayores son el botón de muestra.

POR QUÉ Y CÓMO SURGE LA ENFERMEDAD SOCIAL QUE NUESTROS MAYORES SUFREN

   Pueden encontrarse  mil factores, mil causas añadidas que desencadenen ese mal que invade la mente y el cuerpo de nuestros abuelos, la soledad. Si la he tildado de enfermedad social es, entre otros motivos, porque su origen surge de la interacción del grupo social con su medio ambiente y con los otros grupos sociales. Esa interacción, perdida en los orígenes de nuestra última civilización, está preñada de miedo, de desconfianza. El paraíso natural  solo vive en las mentes de civilizaciones posteriores, que, buscando cómo superar esos miedos, elaboraron no solo un espacio idílico, un paraíso, sino un súper hombre capaz de enfrentarse a los miedos luchando y destruyendo a sus enemigos. Ya sabemos cómo termina esa historia de imponer paraísos fuera de nosotros mismos e intentar imponerlos a los demás, son los pilares de infiernos de todo tipo.

La soledad, cuando es impuesta, es una enfermedad social

   Suele entenderse que una enfermedad social es algo que le ocurre al individuo, sea una adicción como la drogadicción, alcoholismo, etc., y que afecta a la sociedad. Sin embargo, desde aquí se postula que es la sociedad la que está enferma, por eso lo de la enfermedad social, y que afecta al individuo y le genera todo tipo de malestar, entre ellos, la soledad. Una sociedad enferma de miedo, desconfianza, ignorancia (que nada tiene que ver con cultura académica), desemboca en una sociedad desequilibrada cuyos últimos factores, los individuos, sufren de lo mismo.

La soledad frente al cerebro
La duda, los miedos, nutren la soledad

Como dije anteriormente el miedo, la desconfianza, pueden ser los elementos que más definen a una sociedad enferma, contagiando a los hombres de sus características. Cuando con nuestra actitud, consciente o inconscientemente,  condenamos a otro ser humano a la soledad no estamos solo causando un mal en los otros, sino que estamos sembrando ese mal en nosotros mismos.

CÓMO SUPERAR ESA ENFERMEDAD SOCIAL QUE ES LA SOLEDAD EN ESTOS TIEMPOS DE CRISIS

   Lo dije anteriormente, solo el amor y el perdón pueden curar, no solo paliar, la soledad como enfermedad social. Puede parecer que entre la teoría y los hechos hay mucho trecho, pero quienes así piensan es porque sus pensamientos están saciados de mil creencias fallidas que aún no han superado. El amor no solo es la fuerza primigenia del universo, que podemos dar de una manera natural, pues somos parte del universo y no entes apartados surgidos de una danza cósmica. Amar es nuestro estado natural. La soledad es fruto del olvido.

Cerca a la soledad
Ayudemos a nuestros mayores a romper la cerca de la soledad

Olvidar lo que somos, que formamos parte de un Todo intencional y bondadoso, y no meras marionetas de los caprichos del azar. Amar es dedicar tu tiempo a otros seres que necesitan ser escuchados o simplemente acompañados. El tiempo, en las sociedades modernas, se exige que sea dado en su gran parte al sector productivo, al sector económico y se olvida que de esa forma solo estamos beneficiando a unos pocos en detrimento de la gran mayoría. Estamos sacrificando al ser humano que somos en detrimento de unos egos que se han separado de su esencia y que solo buscan su propio beneficio a cualquier precio.

   Superar esa enfermedad social que es la soledad, en especial la soledad de las personas mayores, es volver a encontrarse con la esencia que somos, seres humanos que vienen a experimentar la vida con sus seres queridos y no solo a mantener modelos socio-económicos que exigen la esclavitud al consumismo desmedido o a para llenar los graneros de seres inescrupulosos.

El amor es un antídoto contra la enfermedad social que representa la soledad

Una sociedad enferma por causa de individuos que imponen una visión tergiversada de la naturaleza humana y pretenden que los otros sigan la senda del matadero. Pero salir de esa inercia y rescatar a nuestros mayores de esa enfermedad social no solo es posible, sino necesario si queremos que los jóvenes de hoy tengan una vejez en compañía y acompañando a los más jóvenes de su tiempo. Sí, el juego es otra solución al mal de la soledad, pero esto es harina para otro post.

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